Feeds:
Entradas
Comentarios

Posts Tagged ‘Florales de Bach’

LAS FLORES Y LA ENFERMEDAD

El Dr. Bach descubrió los 38 remedios florales, cada uno para un estado emocional y mental específico, además de una combinación de cinco de las flores, diseñada para situaciones difíciles y apremiantes, que él llamó el Rescue Remedy (Remedio de Rescate).

Actualmente, estos remedios suaves y seguros son utilizados en todo el mundo por la gente a nivel particular, por médicos y profesionales del sector de la medicina complementaria, psicoterapeutas, consejeros, dentistas, veterinarios y sanadores. Durante muchos años, en el Centro Bach se han recibido miles de testimonios de pacientes y profesionales confirmando su eficacia.

Edward Bach definía a la enfermedad como un desequilibrio emocional que se produce en el campo energético del ser vivo. Si este desequilibrio continúa por cierto tiempo sin tratamiento, se produce la enfermedad en el cuerpo físico. Escribiéndole a un colega definía: “la enfermedad es una suerte de consolidación de una actitud mental y solo es necesario tratar tal actitud mental y la enfermedad desaparecerá”.

El Dr. Bach decía que todos somos producto de la misma fuente que el llamaba Amor y por lo tanto todos formamos manifestaciones de el. Que venimos a la tierra con esa chispa divina en nuestro interior, para entrar en un cuerpo físico y con una mente. Que el ser interior o alma, viene a cumplir una misión específica, igual de importante para todos, y si nuestra personalidad no sigue los impulsos emanados por nuestra alma, se presentará un conflicto, el cual se evidenciará con un bloqueo en el flujo de nuestra energía y se manifestará como un síntoma emocional en desequilibrio, en donde si este se prolonga, proporcionará como resultado manifestaciones físicas, llamadas enfermedades. Por esto sólo se logran corregir los efectos sin llegar a las causas. Para el Dr. Bach, existen dos errores primordiales, el primero: la disociación entre nuestra alma y nuestra personalidad y segundo: la crueldad o el mal hacia los demás, puesto que va en contra de la unidad, teniendo en cuenta que todos somos parte de la misma unidad.

El Dr. Bach llegó a la conclusión de que el organismo se enfermaba como consecuencia de las siguientes siete formas básicas:

EL ORGULLO:
Creer ser mas que cualquiera.

LA CRUELDAD:
Hacer daño a los demás o incluso a si mismo.

EL ODIO:
Todo lo contrario a lo que el profesaba, al amor.

LA IGNORANCIA:
Que además de llevarnos a negar la existencia del creador y de sus manifestaciones, entre otras cosas, incluía el temor que sobreviene por desconocimiento.

LA INESTABILIDAD:
Dudar absolutamente de todo, teniendo en cuenta la existencia de un orden universal perfecto y armónico.

EL EGOÍSMO
Que se explica por si mismo.

La esencia floral procura elevar nuestra vibración, acercarnos a nuestra propia esencia interior, para tomar conciencia de nuestros errores y desarrollar nuestros aspectos más positivos para evitar el sufrimiento y la enfermedad en todos sus niveles.

“La enfermedad es, por esencia, el fruto del conflicto entre el alma y la mente.”

Fuente: floresdebach.org

Anuncios

Read Full Post »

1. AGRIMONY (Agrimonia)

Lo que es dentro es “fuera”. Para cuando se esconden preocupación e infelicidad, tras una fachada de alegría y despreocupación. Ansiedad y tormento interno del que se escapa a menudo con drogas o alcohol.

Agrimony ayuda a recobrar la calma, a tomar consciencia de nuestros problemas y, si es necesario, a hablar de ellos. Permite aceptarse a sí mismo.

2. ASPEN (Álamo temblón)

Cuando se tiene miedo sin saber porqué o a qué. Para los miedos irracionales, la aprehensión, los falsos presentimientos, la preocupación y la ansiedad inexplicables. Indicado también en sonambulismo y miedos nocturnos. El remedio da confianza para enfrentar lo desconocido y percepción del mundo espiritual.

3. BEECH (Haya)

El remedio para la crítica, el juicio, la intolerancia y, en general, la rigidez (física o mental). Da comprensión y tolerancia de puntos de vista, actitudes, ideas y defectos diferentes de los nuestros.

4. CENTAURY (Centaura)

Para reforzar la voluntad y aprender a decir no. Para los que siempre quieren ser útiles y ayudar a los demás siendo a menudo “víctimas” de personalidades más fuertes. Personas, en general, con una gran necesidad de la aprobación ajena. Centaury ayuda a poder expresar y afirmar los propios deseos y necesidades.

5. CERATO (Ceratostigma)

Esta hermosa flor procedente del Tibet es para personas que desonfían de su propio criterio, que no reconocen su propia sabiduría interior, convencidos de que los demás saben más que ellos. Cerato ayuda a entrar en contacto con el propio conocimiento interior, nuestra intuición y verdad interna, dando seguridad y certeza. Para los del: ¿tú qué harías en mi lugar?

6. CHERRY PLUM (Cerezo)

Para el temor a perder el control, el miedo a estallar, a perder la cabeza, a volverse loco. Para ataques de ira, histeria, rabia, desesperación (incluso suicida). Equilibra los mecanismos de control y da tranquilidad y confianza. (Flor integrante del Rescue Remedy)

7. CHESNUT BUD (Brote de castaño de Indias)

El brote del castaño nos ayuda a sacar enseñanzas de las experiencias para evitar la repetición de errores. Hasta que no nos “sepamos la lección”, la vida nos pondrá una y mil veces la misma situación, en un continuo proceso de aprendizaje y crecimiento. Para cuando “tropezamos con la misma piedra una y otra vez “, dificultad de aprendizaje. Para niños que cometen siempre las mismas faltas de ortografía y que tienen problemas de estudio por falta de atención y observación. Útil también en enfermedades repetitivas.

8. CHICORY (Achicoria)

Para el amor posesivo. Personas que sobreprotegen a los suyos, susceptibles que se sienten dolidos cuando no reciben las atenciones y el amor “que merecen”. Para el miedo al abandono. Chicory permite el amor en libertad, arquetipo del amor de la “Gran Madre”, sin condiciones. Útil en niños (y adultos) que exigen atención constante, (si se trata a la madre con chicory es conveniente tratar también al niño, y viceversa).

9. CLEMATIS (Clemátide)

Para los soñadores. Para la falta de concentración por falta de interés, para los que se evaden a su mundo de sueños y fantasía para evitar un presente que no agrada. Esta flor nos trae de nuevo al aquí y ahora haciendo que las fuerzas de la imaginación puedan ser utilizadas en el presente (no en el futuro), con los pies en la tierra.

10. CRAB APPLE (Manzano silvestre)

El remedio de la purificación y la limpieza (física, psíquica y espiritual). Para cuando existe una continua necesidad de limpieza, tanto personal (corporal) como externa (casa, ambiente). Cuando hay obsesión por impurezas e imperfecciones. Brinda seguridad y elimina obsesiones, además actúa como depurador de la sangre y limpiadora de la piel.

11. ELM (Olmo)

Para personas muy capaces y competentes que, en ocasiones, se sienten sobrepasados por las presiones y responsabilidades de su trabajo o compromisos familiares, temiendo derrumbarse. El remedio da confianza y fe para llevar a cabo las propias tareas.

12. GENTIAN (Genciana)

Para la depresión por causa conocida, el abatimiento, el desánimo y el pesimismo. Para los derrotistas. Da positividad de pensamiento, persistencia en lo ya emprendido y coraje en lo que está por emprenderse.

13. GORSE (Retama)

Gorse está indicada en momentos o estados de desesperanza. En enfermedades, cuando se ha perdido toda posible esperanza de curación, aunque quizás se intente otro tratamiento para complacer a alguien, pero sin verdadra fe. Gorse es como “un rayo de luz que emerge de la tristeza”. Fe profunda e inquebrantable que nos da luz en los momentos más deseperados de nuestra existencia.

14. HEATHER (Brezo)

Remedio para personas demasiado centradas en sí mismas y en los propios problemas que necesitan siempre de la compañía de alguien. Hablan mucho (¡o muchísimo!) y suelen ser de pobre escucha. Absorben la vitalidad de los demás y tienen una necesidad absoluta de ser el centro de atención. Heather da escucha, comprensión y apertura desinteresada.

15. HOLLY (Acebo)

Remedio para los celos, la envidia, la rabia (expresados o no) y la agresión pasiva. Abre el corazón al amor. En personas activas puede actuar como catalizador en diagnósticos difíciles o cuando aparecen demasiadas esencias. Holly armoniza las emociones intensas y negativas, es “el cerrojo que abre el corazón”.

16. Honeysuckle (Madreselva)

Para quienes pasan demasiado tiempo en el pasado, feliz o desgraciado. Útil tras la pérdida de una persona querida (combinada con Star of Bethlehem). Honeysuckle nos devuelve el interés por el presente dejando que el pasado pase a ocupar el lugar que le corresponde, sin que sea una obsesión o un escape que nos impide disfrutar del presente.

17. HORNBEAM (Hojarazo)

Para la pereza y el cansacio de origen mental, y no físico. Cuando uno se siente incapaz de sacar el trabajo adelante, cuando se necesitan estimulantes para arrancar, cuando todo se convierte en rutina y solo nos despiertan los acontecimientos especiales. Hornbeam da claridad mental, frescura e interés por lo cotidiano.

18. IMPATIENS (Balsamina -Impatiens glandulifera-)

Remedio para la impaciencia y la irritabilidad. En general se trata de personas inquietas, nerviosas, tensas e intolerantes con los ritmos y “la lentitud” de los demás. Prefieren trabajar en solitario para poder ir a su propio y rápido ritmo. Impatiens da calma y aceptación para fluir al compás de la vida. Útil en reacciones “fogosas” de la piel como urticarias o sarpullidos.

19. LARCH (Alerce europeo)

Para la falta de autoestima y el complejo de inferioridad. Para cuando no se confía en las propias capacidades y por miedo al fracaso no se emprenden acciones. Larch da valentía y autoconfianza para lanzarnos a la vida.

20. MIMULUS (Mimulo)

Remedio para los miedos por causa conocida, los miedos de todos los días. Indicado también en personas tímidas, vergonzozas y retraídas. Mimulus da coraje para enfrentar sin miedo los desafíos de la vida.

21. MUSTARD (Mostaza silvestre)

Remedio para la depresión sin causa conocida, la profunda melancolía que se apodera del individuo como una nube negra que dura horas, días o semanas y como vino desaparece. El remedio da ecuanimidad y alegría. Útil en las alteraciones del ánimo durante el síndrome premestrual y por la influencia del tiempo “los días grises”.

22. OAK (Roble)

Para el estrés y el agotamiento de personas luchadoras que no abandonan, fuertes como robles. A pesar de la enfermedad irán a trabajar. Mantienen sus compromisos hasta el final, pase lo que pase. Oak da resistencia y fuerza ayudando a la vez a escuchar las alarmas del propio cuerpo para evitar así llegar al agotamiento. Permite hacer frente a las responsabilidades de una manera flexible.

23. OLIVE (olivo)

Para el cansacio extremo, físico y mental. Para los que tras una enfermedad o períodos difíciles se encuentran al límite de sus fuerzas. Olive regenera cuerpo y alma y devuelve las fuerzas y la alegría perdida.

24. PINE (Pino silvestre)

Para los sentimientos de culpa, autorreproches y remordimientos. Nos da confianza en la propia valía otorgándonos la aceptación y el perdón de los propios errores.

25. Red Chesnut (Castaño de indias rojo)

Remedio para la excesiva preocupación y angustia por los nuestros. Para la madre que no se duerme hasta que el hijo llega a casa por la noche y siempre teme lo peor. Red chestnut da perspectiva real de las situaciones e infunde pensamientos de positiva confianza

26. Rock Rose (Heliantemo)

Remedio indicado en momentos de temor, pánico y terror paralizantes. Rock rose da paz interior y fuerza para enfrentar grandes desafíos. Es una de las flores que componen el remedio de urgencia.

27. Rock WATER (Agua de manantial)

Personas exigentes y estrictas consigo mismas, con altas perspectivas de perfección (el rígido asceta), extremadamente duras consigo mismas si se salen del camino de perfección que se han trazado. Es una flor indicada para cuando nos negamos incluso los pequeños placeres de la vida. Este remedio da indulgencia, flexibilidad y libertad interior.

28. SCLERANTHUS (Escleranto)

“Ser o no ser”. Para la indecisión y la duda. Remedio para la inestabilidad y las oscilaciones del humor. Cuando dudamos entre dos cosas; primero nos parece bien una, luego la otra. Para todo tipo de desequilibrios. Scleranthus equilibra, centra y da capacidad de decisión.

29. Star of Bethlehem (Estrella de Belén)

Para todo tipo de shocks (lejanos o recientes). Para borrar del cuerpo y de la mente huellas de experiencias desagradables y penas profundas. Bach lo llamaba el apaciguador del alma y el despertar a la vida.

30. SWEET CHESTNUT (Castaño dulce)

Remedio para la desesperación profunda, la noche del alma. Cuando ni siquiera la muerte podría liberarnos del pesar. Sweet chestnut es la fe que como una luz empieza a entreverse al final del túnel. Frente a la desesperación de Gorse aquí no se intentará nada, ni siquiera para complacer.

31. VERVAIN (Verbena)

Es un remedio indicado para personas de moral y principios firmes que intentan convencer y convertir a los demás a las ideas que ellos creen justas. Para el exceso de entusiasmo, el fanatismo y la tensión . Vervain da calma y afloja las tensiones mentales y físicas. Vervain es el idealista tolerante y respetuoso.

32. VINE (Vid)

Para personas muy seguras de sí mismas, dominantes y autoritarias, el patrón al mando del barco. Vine no trata de dialogar o convencer como vervain sino que impone. Este remedio suaviza y da comprensión y tolerancia de la individualidad del otro sin quitar las cualidades de liderazgo y seguridad.

33. WALNUT (NOGAL)

Bach lo llamó el “rompe lazos”. Para personas que saben qué camino seguir pero que en determinados momentos se dejar influir por las opiniones de los demás. Remedio adecuado en períodos de cambio, tanto físicos como psicológicos o biológicos (menopausia, dentición, jubilación, cambio de casa o de trabajo) en los que el individuo se vuelve más vulnerable e inseguro. Walnut protege de influencias externas y nos ayuda a mantenernos en el propio camino.

34. WATER VIOLET (Violeta de Agua)

Para personas a las que les gusta estar solas, de personalidad independiente y reservada; de porte orgulloso y erguido que “mantienen las distancias”. Su carácter hace que se cree una barrera de respeto temeroso entre ellos y el resto difícil de romper. El remedio permite un acercamiento sincero y amistoso sin perder la propia serenidad ni independencia.

35. WHITE CHESTNUT (Castaño de indias blanco)

Cuando la mente no deja de dar vueltas a lo mismo. Hiperactividad mental. Cuando se recrean situaciones y se piensa en lo que se tenía que haber dicho o en lo que se dirá. Este estado provoca una gran tensión. El remedio da tranquilidad, concentración y claridad mental.

36. WILD OAT (Avena silvestre)

Wild oat nos ayuda a encontrar nuestro camino en la vida. Cuando hay insatisfacción profesional y frustración. Nos acompaña en el proceso de definición vocacional. Para aquellos a los que les gustan muchas cosas pero que no acaban de decidirse por ninguna en concreto. Da claridad, discernimiento y compromiso. Actúa como catalizador en personalidades de carácter más bien pasivo.

37. WILD ROSE (Rosa silvestre)

Personas con falta de entusiasmo y ambición. Para la resignación, el “qué le vamos a hacer”. Para enfermos que han dejado de luchar. Da vitalidad, entusiasmo e interés por la vida.

38. WILLOW (Sauce amarillo)

Para los refunfuñones y resentidos. Personas concentradas en pensamientos negativos que consideran que la vida “les ha tratado mal”. Willow da actitud positiva ante la vida, perdón y responsabilidad sobre los propios actos y experiencias.

Read Full Post »

LA TERAPIA

LA TERAPIA

Las flores de Bach se encuentran dentro del grupo de las llamadas medicinas  alternativas, y están reconocidas por la Organización Mundial de la Salud desde 1976.

¿Para qué sirven las flores de Bach?

Se utilizan tanto para enfermedades físicas o psicosomáticas como para trastornos psicológicos o emocionales.

Pueden utilizarse también en el desarrollo personal, ya que nos ayudan a profundizar en nuestro interior y a equilibrarnos.

Enfermedades físicas y psicosomáticas

La enfermedad física es el resultado de un desequilibrio emocional que persiste a través del tiempo, debilitando el organismo y el sistema inmunitario, así como la capacidad de defenderse ante agentes patógenos. Esto es debido a que respuestas como la ansiedad o el estrés, por ejemplo, van acompañadas de respuestas fisiológicas que a la larga pueden dar lugar a síntomas físicos o alteraciones que conforman las bases de todo tipo de enfermedades.

Por este motivo, para aplicar los remedios florales en el tratamiento de una determinada enfermedad, nos basamos en los estados emocionales negativos que está sintiendo esa persona (miedo, irritabilidad, depresión, ansiedad, apatía, agresividad, odio, etc.) para seleccionar el medicamento más apropiado para ella, ya que cada flor sirve para tratar un estado emocional negativo diferente.

Las flores de Bach pueden utilizarse simultáneamente con otros tratamientos médicos, de modo que si el paciente está ya bajo un tratamiento de medicina convencional no es necesario que lo deje si así lo desea. También pueden utilizarse junto a una psicoterapia, para potenciar sus efectos.

Trastornos psicológicos

Dado que las flores de Bach actúan directamente sobre los estados emocionales negativos, pueden utilizarse en el tratamiento de problemas de este tipo (ansiedad, depresión , obsesiones, insomnio, traumas, etc). Las flores actúan a nivel inconsciente, empujando al organismo hacia la autocuración y el equilibrio emocional. Por eso muchas personas sueñan más al tomar las esencias florales, debido a que su subconsciente está trabajando en la resolución de conflictos.

Los resultados de la terapia

Los remedios florales no presentan efectos secundarios ni toxicidad. A veces, las personas tratadas con este sistema sueñan más y puede que necesiten dormir un poco más, debido a que su subconsciente está haciendo un esfuerzo especial de autocuración. Este efecto suele aparecer a los pocos días de empezar el tratamiento (aunque no siempre).

Los resultados serán diferentes dependiendo de cada persona y del tiempo que ha pasado desde que aparecieron sus problemas. A veces se trata de un trastorno agudo, de unas pocas semanas de duración, y que es consecuencia de un acontecimiento vital determinado, como problemas económicos, cambios importantes que nos crean inseguridad, problemas que no sabemos cómo afrontar y nos deprimen, exceso de trabajo, etc. En otras ocasiones, es algo que venimos arrastrando de hace años. En el primer caso, el tratamiento será más corto, mientras que en el segundo puede durar varios meses.

Fuente: floresdebach.org

Read Full Post »

BIOGRAFÍA de EDWARD BACH

El Dr. Edward Bach nació el 24 de septiembre de 1886 en Mosley, Inglaterra, pero su familia provenía de Gales y es de allí que heredó el amor, sensibilidad e interés por la Naturaleza y por lo místico, que son característicos del pueblo galés. A los 16 años, termina sus estudios secundarios con el claro propósito de aprender el arte de curar y finalmente, en 1912, finaliza su carrera de medicina en la Universidad de Birminghan; junto con las prácticas en el University College Hospital de Londres. Cada vez más frustrado por los resultados que obtenía con los tratamientos de la medicina ortodoxa, incursiona en la Inmunología y Bacteriología, siempre con el firme propósito de buscar en la Naturaleza el sistema de curación de la enfermedad.

Fue en el año de 1917, cuando el Dr. Bach sufrió una importante hemorragia, donde los médicos intervinientes le anunciaron que no le quedaban mas de tres meses de vida, situación que lo llevó a dejar su trabajo en el hospital y dedicarse a investigar en su laboratorio algo que no sabía cómo ni dónde encontrar. Sin embargo, en uno de esos días de lentas caminatas percibió algo diferente, una flor que le marcó el camino de muchas otras.

El médico era psicómetra, es decir, que percibía lo energético en la materia. Para que podamos entender la concepción que el Dr. Bach tenía sobre la enfermedad, es necesario aclarar que intelectualmente él se identificaba con las ideas de Hipócrates, Paracelso y Samuel Hahnemann, entre otros. Para Bach resultaba esencial reconocer que el hombre tiene dos aspectos: uno espiritual y otro físico, y que de los dos, el espiritual es el más importante. La salud es el estado de armonía entre estos aspectos.

En 1930, con 43 años, el Dr. Bach cerró su laboratorio y su consultorio y se fue a Gales para buscar más remedios en la naturaleza. Una mañana temprano, atravesando un campo lleno de rocío, se le ocurrió que cada gota de rocío, calentada por el sol, adquiría las propiedades curativas de la planta donde se encontraba. Esto lo llevó a desarrollar un método para preparar los remedios utilizando agua pura.

Ese mismo año publicó el libro Cúrese usted mismo, con el mensaje de que la enfermedad es el resultado de estar en desarmonía con el propósito espiritual. Se publicó en 1931 y continúa publicándose desde entonces.

El Dr.Bach continuó descubriendo nuevos remedios y atentiendo con éxito a sus pacientes. Trabajaba y daba conferencias, a la vez que entrenaba a sus asistentes, para que pudieran continuar su trabajo. Una vez que hubo desarrollado los 38 remedios, supo que no hacían falta más, ya que cubrían todos los estados negativos mentales que provocan la enfermedad.

En noviembre de 1936 murió mientras dormía, contento de haber completado su misión. Entregó la responsabilidad de continuar su labor a sus amigos y colegas, a quienes había formado. También pidió que en su hogar quedara la fuente de sus descubrimientos, el Centro Bach de Mount Vernon. Allí se siguen preparando los remedios, según sus indicaciones.
“Si seguimos nuestros propios instintos, nuestros propios deseos, nuestros propios pensamientos y nuestras propias aspiraciones, jamás conoceremos otra cosa que la felicidad y la salud”

Fuente: floresdebach.org

Read Full Post »