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Posts Tagged ‘abuelas indígenas’

En Octubre de 2004 trece abuelas indígenas procedentes de diversos lugares del planeta se reunieron cerca de Nueva York. Asistieron allí en respuesta a las señales que indicaban que había llegado el momento anunciado en antiguas profecías comunes a todos sus pueblos: llegaría un tiempo en que ellas serían llamadas a unirse para salvar a la Madre Tierra y todos sus hijos. En ese esperanzado encuentro ellas crearon el “Consejo Internacional de las 13 Abuelas Indígenas”, cuyo manifiesto reproducimos a continuación:
“Somos 13 abuelas indígenas.

Venimos de la selva Amazónica, del Círculo Polar Ártico de Norte América, del gran bosque del noroeste americano, de las vastas planicies de Norte América, de los altiplanos de América Central, de las Blacks Hills del sur de Dakota, de las montañas de Oaxaca, del desierto del sudoeste de América, de las montañas del Tibet y de la selva de África Central.

Afirmando nuestras relaciones con la medicina tradicional y con las comunidades de todo el mundo, hemos sido reunidas por la visión común de formar una nueva alianza global.

Nosotras somos el “Consejo Internacional de las Trece Abuelas Indígenas”. Nos hemos unido como una sola mujer en una alianza de oración, educación y sanación para la Madre Tierra. Trabajamos por todos sus habitantes y por todos los niños de las próximas siete generaciones.

Estamos profundamente horrorizadas por la destrucción sin precedente de la Madre Tierra, por la contaminación del aire, agua y suelo; por las atrocidades de la guerra, el azote global de la pobreza, la amenaza de las bombas nucleares, el derroche de la prevaleciente cultura del materialismo, las epidemias que amenazan la salud de los seres de la Tierra, la explotación de las medicinas indígenas, y la destrucción de nuestros modos de vida.

Nosotras, el Consejo Internacional de las Trece Abuelas Indígenas, creemos que nuestras maneras pacíficas de gestión y modos ancestrales de oración y sanación son vitalmente necesarios hoy.
Nos hemos unido para nutrir, educar y formar a nuestros niños. Para defender la práctica de nuestras ceremonias y declarar públicamente nuestro derecho a usar nuestras plantas medicinales libres de restricción legal. Nos hemos unido para proteger las tierras donde nuestras gentes viven y de la que dependen nuestras culturas, para salvaguardar la herencia colectiva de las medicinas tradicionales. En resumen, para defender la Tierra misma. Creemos que las enseñanzas de nuestros ancestros iluminarán el camino por este futuro incierto.

Nos unimos con todos aquellos que honran al Espíritu, con todos aquellos que trabajan y oran por nuestros niños, por la paz mundial, y por la sanación de la nuestra Madre Tierra.

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Las 13 abuelas que sanan la Tierra!

Son trece mujeres indígenas de todo el mundo reunidas por una múltiple reinvindicación: el respeto a la mujer, el valor de los ancianos, la preservación de sus culturas y la salvación de la Tierra y de todos los seres que la habitan.

Cuentan para su acción con medios casi exclusivamente espirituales: las Abuelas poseen la sabiduría que puede curarnos, basada en su contacto directo con la naturaleza y en las enseñanzas transmitidas de generación en generación. Enseñan a hacerle frente al desconcierto actual y la enfermedad con la fe, la tradición y la medicina natural. Desde el 2004 trabajan para todo el planeta en el Consejo Internacional de las trece abuelas indígenas.

El comienzo de la marcha

Fue Bernadette Rebienot, una bwiti con 23 nietos, la que un día visualizó el nacimiento del consejo de abuelas. En su Gabón natal, las reuniones de las ancianas en la selva para orar por la paz y el bienestar del mundo son habituales. Esta visión se materializó cuando Bernadette coincidió con Jyoti,una psicóloga clínica y guía espiritual estadounidense que viajó a África para estudiar con ella. Al comprobar que ambas coincidían en su visión, Jyoti movilizó a su organización, el Center For Sacred Studies, y organizaron tanto la reunión de las Abuelas como el Encuentro Planetario de Mujeres, celebrado en octubre de 2004 en Phoenix, Nueva York, donde las abuelas indígenas y un nutrido grupo de abuelas occidentales debatieron los retos del sistema social actual.

En ese encuentro fue creado el Consejo Internacional de las Trece Abuelas Indígenas.

Su intención es recuperar la voz de la experiencia femenina en una labor que haga perdurar su saber protector a los descendientes de los próximos siglos. Actualmente trabajan para dar a conocer sus intenciones tanto a la clase política como a todos los ciudadanos del mundo.

Desde la primera reunión han celebrado varios encuentros: En Pojoaque, Nuevo México; en California; en la amazonia brasileña; en Oaxaca, México y, en setiembre de 2006, en Darhamsala don-de fueron recibidas por el Dalai Lama.

Berndette Rebienot

Bernardette nació en Libreville. Es madre de 10 hijos y ha trabajado como profesora y coordinadora de escuela. Además es sanadora, maestra del rito Iboga Bwiti y de los rituales de iniciación femeninos. Desde las selvas tropicales de Gabón, cuenta:

«Nuestro planeta está enfermo por los interminables estragos causados por la gente, la contaminación, la deforestación, los abusos de poder, los celos y el odio. La Tierra sufre de horribles guerras que transforman a la gente en monstruos. Además están las pandemias: el sida, la malaria, el cáncer y otras plagas. Estas enfermedades se agravan con el hambre, una pobreza que va en aumento, la muerte de ideas y culturas y el desprecio y rechazo del prójimo, cuna de todas las formas de discriminación. Hemos perdido el camino. La naturaleza nos lleva hablando desde hace ya algunos años y manifiesta su dolor con terribles y precisas catástrofes, a través del aire y el agua, el fuego y las olas de calor.

»He estado al servicio de la gente desde joven como doctora tradicional y sanadora, pero donde encuentro vida es en la selva. Es aquí donde todavía sé como convertirme en un todo con un paisaje lleno de miles de misterios. La selva no absorbe mi ser. Todo lo contrario, me permite capturar los secretos de lo invisible, de los que somos depositarios. Creo que pronto estos secretos se convertirán en valiosas brújulas para la humanidad. He elaborado remedios escuchando los secretos de la selva. He aprendido sobre la fragilidad y la infinita pequeñez de la humanidad, la vanidad de nuestros excesos y la efímera naturaleza de nuestra existencia. Me han enseñado la fuerza de la paz y la familia unida. La humanidad debe reconciliarse con la naturaleza. Los pueblos del futuro no serán aquellos que creen únicamente en la lógica, el reino de los números y el capi-tal; sino los que hayan entendido que la red de la sociedad del mañana se sustentará en el respeto y la consideración por el prójimo. Así el diálogo reemplazará a la guerra».

Agnes Baker-Pilgrim

Agnes Baker-Pilgrim es la mujer viva más vieja de los indios del río Rogue, los Takelma bamd de los grandes bosques al sur de Oregón, EEUU. Su tribu la considera una leyenda viva, embajadora de la MadreTierra.

«En mi pueblo existe una historia que cuenta que la única obligación que nos dejaron los antepasados fue rezar, por lo que me convertí en una oradora.

Viajo a diferentes países siendo una voz para los que no la tienen, porque todas las cosas creadas necesitan una voz. Se me pide que rece por los tigres de Bengala, por los animales de África, por los lobos, por el salmón o por el río Ganges de la India. Fui a Australia para rezar por el río Mu-rray-Darling y su contaminación y también lo hice por los cóndores y ahora están regresando a Oregón, después de haberse ido hace unos 200 años. Mi tribu me envía a regiones que necesitan oraciones y bendiciones. Se me envía a bautizar un barco, a estrenar edificios, a prestar testimonio en lugares protegidos y a luchar por la vida de plantas únicas. Me han llamado para dirigir plegarias y detener talas de bosques, o para ser grupo de presión en Washington y de este modo salvar nuestro lugar sagrado, Siskiyou, aquí en Oregón, que tiene flora que no crece en ningún otro lugar de la Tierra.

Hasta el momento, lo hemos conseguido y continuaremos luchando. Como miembro titular de mi tribu, las Tribus Confederadas de los Indios Siletz, he luchado para lograr mejoras en cultura y tradición.

He estado a las puertas de la muerte; sobreviví a un cáncer en 1982. Le pedí al Gran Espíritu que me salvara porque me quedaba mucho por hacer. El ha respondido a muchas de mis plegarias y yo reparto bendiciones porque se me ha permitido ser una mediadora.

»Ya es hora de que unamos nuestras oraciones a las de todos los pueblos de la Tierra. Juntos podemos acabar con los abusos a mujeres y niños, el hambre, la falta de protección de nuestras plantas medicinales y el consumo de drogas. Po-demos estar unidos sin que importe cuáles sean nuestras creencias religiosas o espirituales y luchar por salvar nuestra Madre Tierra y rescatar nuestra propia existencia.

Estamos todos juntos en esta “canoa agujereada” por lo que debemos ser fuertes y seguir hasta que nuestros corazones toquen tierra».
Flordemayo

Más al sur, en la frontera de Nicaragua y Honduras, la indígena maya Flordemayo aprendió de su padre chamán, y de su madre sanadora las costumbres y métodos de curación de su pueblo. La honradez y la espíritualidad son los pilares de su mensaje:

«Nunca me he preguntado qué he venido a hacer a este mundo; siempre he entendido mi objetivo a través de mi diálogo personal con el espíritu de mis antepasados, mediante visiones y sueños.

Crecí aprendiendo a interpretar sueños, era obligatorio en mi familia. El Consejo de las Abuelas estaba ya escrito en piedra para mí: era mi destino. Había oído hablar de él en las profecías del pueblo maya y también me fue otorgada una visión directa de que el Consejo se iba a reunir.

Elegí aceptar un puesto en el Consejo porque sentí que somos muchos en el mundo los que hemos perdido el contacto con lo básico. Las mujeres llevan más toxinas en sus cuerpos ahora que nunca. Es esperanzador volver a enseñar a la gente a cultivar y sobrevivir. Estamos reaprendiendo a cuidar la Madre Tierra. Con esto permitimos que el espíritu de las plantas y las aguas sagradas nos sanen.

»Creo que la tierra y los elementos tienen la capacidad de autocurarse. Quizás no ocurra durante nuestra vida, todo lleva su tiempo. Vivimos bajo una ley sagrada: la vida es un círculo. Nada está oculto, y siempre hay una razón para que las cosas ocurran. Creo que la sanación del mundo es posible. Pero para lograrlo se necesita un buen grupo de gente que crea en ello para hacerlo realidad.

»El mejor modo de curárnos a nosotros mismos es honrar nuestros espíritus libres. Honrándolos, nos volvemos comprensivos; cuando somos comprensivos nos volvemos honrados y podemos continuar con nuestras vidas. Tenemos que encontrar también nuestro propio camino individual. Puede costarnos toda una vida conseguirlo, pero es necesario».
La profecía del tambor

El Tambor de las Abuelas es uno de los instrumentos del Consejo. Fue construido en el año 2000 a partir de una visión de las indígenas de Alaska para convertirlo en el símbolo de su misión.

Tiene 200 cristales en su base en forma de tetera de unos dos metros de diámetro, y viaja por todo el mundo como un símbolo de unión universal.

Dicen que su sonido mueve almas y corazones. Su centro de piel de búfalo emite un estruendo clave para curar el mundo en la próxima década.

Las Abuelas recorren con él el Anillo de Fuego geológico de nuestro planeta, un fuego que si se activa, según la profecía de las Abuelas, renovará la voluntad global de reconciliación y paz.

Extracto del texto de o.Otxoa y Ramya
Ramanathan- Revista Integral

Compartido por La Vos de la Arboleda de Gaia

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RITA PIKTA BLUMENSTEIN – ALASKA

“El pasado no es una carga, es un andamio que nos trae al presente. Somos libres para ser quienes somos, para crear nuestra vida desde nuestro presente y nuestro pasado. Somos nuestros antepasados. Podemos sanarnos y sanar a nuestros antepasados, a nuestras abuelas y abuelos y también a nuestros niños. Cuando nos sanamos, sanamos la Madre Tierra.”

Nacida en una barca de pesca, creció en Tununak, Alaska. Bisabuela, esposa, tía, hermana, amiga, anciana de la tribu, la Abuela Rita acudió a una escuela Montessori en Seattle. Crió 2 hijos y trabajó en hospitales atendiendo partos como acompañante del médico. Ha viajado alrededor del mundo enseñando cestería, canto y danza ganando dinero para los Colegios Nativos Americanos. Ha participado en muchas Conferencias de sanación donde sus enseñanzas sobre el “Circulo de palabra” han sido grabadas y publicadas. Actualmente trabaja para el South Central Fundation como doctora tribal utilizando plantas y medicina energética.

MONA POLACCAARIZONA, AMÉRICA DEL NORTE

“Los pueblos indígenas atraviesan un tiempo de gran lucha, un tiempo de oscuridad. Mi visión es la de la naturaleza de la mariposa. En el capullo, un lugar de oscuridad, la criatura se descompone en un fluido y luego cambia, una transformación sucede. Cuando está lista empieza a moverse y su forma se despliega, rompiendo el capullo emerge al mundo y a la vida como una bella criatura. Nosotras las abuelas, emergemos de esta oscuridad y vemos la belleza, vemos al otro y alcanzamos al mundo con los brazos abiertos llenos de amor, esperanza, compasión y caridad.”


Abuela HopiHavasupaiTewa, está trabajando en su doctorado en el Departamento de Estudios Interdisciplinarios de Justicia de la Universidad de Arizona. Ha trabajado en sanación de temas de alcoholismo, violencia doméstica y salud mental para los ancianos nativos.

AGNES BAKER PILGRIMOREGÓN, AMÉRICA DEL NORTE

“Nosotras la abuelas venimos de lejos para hablar del conocimiento que tenemos en nuestro interior. En muchas lenguas se nos ha dicho que el tiempo de hacer cambios en nuestras familias y en las tierras que amamos. Somos las voces de los sin-voz. Estamos en el umbral. Vamos a ver los cambios. Si podemos crear la visión en nuestros corazones, esta se extenderá. Como portadoras de la luz, nuestra única opción es unirnos para trabajar juntas. Como mujeres de sabiduría no podemos dividirnos. Cuando el cóndor se encuentra con el águila los pájaros del trueno regresan a casa.”

Agnes es la mujer viva más anciana de su tribu, los indios Takelma, originarios del Sur de Oregon. Reconocida líder espiritual, es una leyenda viva y miembro de la Historic Society y guardiana de la Sagrada Ceremonia del Salmón.

BEATRICE LONGVISITOR HOLY DANDEBLAKS HILLS, AMÉRICA DEL NORTE

“Estamos aquí con una oración para las próximas generaciones, para nuestros nietos que sufren, para los hijos de nuestros nietos. ¿Como vamos a sobrevivir? Nuestro gobierno nos lo está quitando todo. Nuestra gente quiere que se le devuelvan las Black Hills de Dakota del Sur. La única manera de sobrevivir es la oración.”

Guardiana de las tradiciones lakota, tatarabuela, anciana de la Iglesia Nativa Americana, danzante del sol y trabajadora de la salud para personas con diabetes

RITA LONGVISITOR HOLY DANDEBLAKS HILLS, AMÉRICA DEL NORTE
Guardiana de la tradición Lakota, tatarabuela, anciana de la Iglesia Nativa Americana, artesana tradicional de cuentas lakota.

MARGARET BEHAN – AMÉRICA DEL NORTE

“Si queremos ver cambios lo primero que necesitamos es paz en nuestro interior y ser pacientes con quienes aún no han llegado a ese lugar de paz.” ArapahoeCheyenne, es la 5º generación descendiente de la masacre de Sand Creek. De niña estuvo en una misión católica e internados gubernamentales. Margaret, “Red Spider Women -mujer araña roja- es una guerrera danzante tradicional. Ha sido lider danzante en Oklahoma y en asambleas de USA. Ha sido honrada por su trabajo como escultora durante 24 años. Margaret es una poeta y dramaturga consumada y publicada. Consejera autorizada para tratar con Abuso de Sustancias, ha hecho talleres y retiros con mujeres, con hijos adultos de alcohólicos y codependientes. Actualmente investiga el trauma generacional, interesándose en el síndrome de estres post-traumático intercultural, duelo, peligro y miedo, odio y caos.

FLORDEMAYO – CENTROAMÉRICA

“En este tiempo de transición en que las puertas celestiales se han abierto, debemos hacer lo que se nos ha pedido. Estamos en el movimiento y en la vibración de una profecía sagrada que nos dice que la conciencia está preparando el espíritu de lo femenino, el espíritu de las abuelas. En esta profecía caminaremos hacia la luz unidas desde las cuatro direcciones.”

Abuela maya nacida en la frontera entre Honduras y Nicaragua. Su padre era un chaman local y su madre comadrona y sanadora. Cuando crecieron sus hijos Flordemayo comenzó a trabajar como sanadora y curandera. Es danzante del sol y considera su herencia maya como eje de su trabajo. Estudia con Don Alejandro Oxlaj, jefe del Consejo de Ancianos Mayas, quien convocó el primer Encuentro de los Sacerdotes Indígenas y Ancianos de America en 1994. Actualmente participa del Consejo de Directores del Instituto del Conocimiento Natural e Indígena en San Juan, Nuevo México.

JULIETA CASIMIROAMÉRICA DEL NORTE

“Tenemos que mantener viva la esperanza. Es como una historia interminable: en mi pueblo hay violencia y lo que ocurre en mi pueblo está ocurriendo en el mundo. En este momento necesitamos nuestra fe. Necesitamos fortalecer esta fe para poder continuar haciendo nuestro trabajo espiritual y continuar ayudando a otros.”

Anciana mazateca, nacida en Huautla de Jiménez, municipio de Oaxaca, México, es heredera de la tradición de sanación y ceremonia con plantas sagradas, según el camino prehispánico Teonanactl de los “Niños Santos”

MARIA ALICE CAMPOS FREIRE – AMAZONIA BRASILERA – AMÉRICA DEL SUR

“Conocí a un anciano chamán que durante su último año de vida no comió nada y ni siquiera bebió agua, sólo medicina sagrada. Todo el tiempo escuchaba sonidos divinos y llamó a la mayor de nuestras hermanas para pedirle que escribiera los mensajes que el recibía para las mujeres. Decía que las mujeres teníamos que transmutar primero, y que luego lo harían los hombres. Por lo tanto las mujeres han de ser valerosas, no dudar nunca de su tarea y ponerse a trabajar cuanto antes.”

En la iglesia del Culto Eclectico al Santo Daime, los líderes espirituales son llamados padrinos y madrinas. Marie Alice se convirtió en una de las madrinas de la Comunidad el Santo Daime Ceu do Mapia de Amazonia por su contribución como médium y sanadora, aportando fundamentos de Umbanda. Fundadora del Centro de Medicina de la Selva donde desde 1989 desarrolla investigación y sanación con plantas del Amazonas y también educación de niños y jóvenes para la conservación de la naturaleza y el desarrollo sostenible. Miembro de la Alianza de Gentes de la Selva Tropical es una activista en defensa de sus tradiciones y patrimonio natural.

CLARA SHINOBU IURA – AMAZONIA BRASILERA – AMÉRICA DEL SUR

“En estos tiempos en que vivimos en que matar parece casi natural, estamos aquí en oración con el deseo de iluminar conciencias. Trabajamos para este planeta que agoniza. En nuestros corazones alberga una gran esperanza. Esta esperanza es la semilla que hay que plantar.”

Nacida en Sao Paulo, Brasil, Clara estudió filosofía en la Universidad de Sao Paulo. A través de sus experiencias como adivinadora y médium, fue iniciada en muchas enseñanzas desde la macrobiótica a Umbanda. Después de ayudar en la sanación del Padrinho Sebastiao, líder espiritual de la iglesia del Santo Daime, fue invitada a vivir y trabajar en Ceu do Mapia, comunidad del corazón de la selva amazónica. Desde 1999 dirige Santa Casa de Saluz Padrino Manoel Corrente, el centro holístico de Céu de Mapia, Brasil.

BERNADETTE REBIENOTGABÓN, ÁFRICA

“Nada ocurre en mi país sin que se consulte a las mujeres. Nuestros sabios y nuestros anciano, son como bibliotecas, y a ellos consultamos para tomar grandes decisiones. Cada cinco años, en mi país, las mujeres hacen una marcha por la paz y las abuelas se retiran un mes al bosque para preparar esa marcha. Allí ayunan, rezan e invocan a los antepasados. Cuando las abuelas hablan, el presidente escucha.”

Nacida en Libreville -el Gabón de la comunidad lingüística de Omyene– es viuda, madre de diez hijos y abuela de veintitrés nietos. Antes de jubilarse Bernadette trabajó como educadora y administrativa en una escuela. Ha participado en numerosas conferencias nacionales e internacionales sobre medicina tradicional. Es sanadora, maestra del rito Iboga Bwiti y maestra de Iniciaciones para Mujeres. Ha dedicado los últimos treinta años a hacer iniciaciones y consultas. Desde 1994 es presidenta de la Asociación de Profesionales de Medicina Tradicional de la Sanidad (U.T.S.G) en Gabón.

AAMA BOMBO – ASIA

Buddi Maya Lama, también conocida como Aama Bombo -“madre chamana”- nació en el remoto pueblo de Melona, Nepal. Su padre fue un renombrado chamán de la tradición nepalesa Tamang. Aama se convirtió en chamana a pesar de que en su tradición no está permitido a las mujeres la práctica chamánica. Su padre le impidió practicar pero al morir éste, su espíritu y otros dioses y espíritus comenzaron a visitarla para enseñarle a ser chamana. Hoy Aama ha alcanzado gran renombre en Nepal. Trata cerca de 50 pacientes cada mañana en su casa de Boudnath, cerca de Katmandú. Llegan a visitarla pacientes desde todo el pais, de India y Tibet. No hace diferencia con aquellos a quienes sana, tratando con igual dedicación y respeto tanto a los más pobres de los pobres como a la familia real nepalí

“Me gustaría hablar de los problemas del mundo y de la fuente de esos problemas. Soy tibetana, así que hablaré de la situación del Tíbet. Los tibetanos cuidaron mucho la tierra pero ahora se esta convirtiendo en un lugar donde se entierran desechos radioactivos de todo el mundo, esto es un peligro para todos. En mi cultura siempre hemos respetado la naturaleza.”


TSERING DOLMA GYALTONGTIBET, ASIA


Tsering Dolma nació en Tibet en 1929. Debido a la invasión comunista del Tibet, escapó a India con su familia en 1958. En 1972 ella y sus 4 hijos fueron a Canadá como refugiados. Volvió a India y fue uno de los miembros fundadores que revivió la Asociación Tibetana de Mujeres (TWA). Durante los siguientes 10 años fue miembro ejecutivo de TWA de la que estableció 30 oficinas en el mundo. En 1995 Tserin Dolma acudió a la IV Conferencia Mundial de Mujeres en Beijing, China. Sufrió amenazas y su vida corrió grave riesgo por criticar abiertamente al gobierno chino y su tratamiento del pueblo tibetano, especialmente de la mujer tibetana. Vive en Toronto y continúa su labor como consejera de TWA.

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ENTREVISTA A LA ABUELA AGNES BAKER PILGRIM

“Una vez al día hay que hacer callar el cerebro”

por Nuria Navarro – La Contra de El Periódico – 25/08/2008

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Preside el Consejo Internacional de las 13 Abuelas Indígenas, guardianas de enseñanzas ancestrales. El libro “La voz de las trece abuelas” que acaba de publicar Editorial Luciérnaga las condensa.

-En su tribu, la de los siletz, la conocen como Lucero del Alba.

-Mi nombre es Taowhywee, que significa Lucero del Alba, sí. Soy una leyenda viva. La guardiana de la Ceremonia Sagrada del Salmón.

– ¿Ceremonia Sagrada del Salmón?

-La hembra del salmón hace un peligroso viaje río arriba, deposita los huevos y muere dejándose arrastrar por la corriente. Su carne se va desmigajando y de ella se alimentan 33 tipos de pájaros y 44 otros animales.

-Cruel.

-Pues en el origen, los salmones eran como nosotros. Tenían dos patas y vivían en bellas ciudades en el fondo del océano. Pero eligieron cambiar de forma y sacrificarse para alimentarnos. Mi pueblo celebraba la ceremonia del salmón en el río Rogue desde hacía 22.000 años, pero los buscadores de oro ensuciaron el río hace 150 años… Yo he limpiado el río y he restaurado el rito para mostrar el valor de la reciprocidad.

– ¿Ese tipo de mensajes aporta el Consejo de las 13 Abuelas?

-Sí. Las abuelas, procedentes del Ártico al Nepal, y de Gabón al Tíbet, hemos creado una alianza para la educación y la sanación de la Madre Tierra. Trabajamos para las siete generaciones futuras. Nosotras, preocupadas por la destrucción de la naturaleza y de nuestras formas de vida indígenas, afirmamos que los dueños de la tierra son los niños y que el camino es la compasión.

– Fueron a decirle eso al Papa y las echó con cajas destempladas.

-Emocionadas, quisimos entrar en la basílica de San Pedro con nuestras plumas, tatuajes y bastones sagrados y la guardia vaticana nos echó de allí. Aun así, sé que nuestro mensaje llegó a Benedicto XVI.

– ¿Hicieron algo que molestara? ¿Algún cántico o baile o…?

– Solo rezar. Creo que su gesto fue una exhibición del poder patriarcal. Pero nosotros somos nutrientes, las dadoras de vida, las únicas que podemos llevar más de un espíritu en nuestro cuerpo. Somos las que, cada 28 días, damos nuestra sangre a la tierra. En el principio del mundo también había diosas, y los hombres intentaron acabar con eso, pero las Abuelas vamos a reparar ese daño.

– Suerte en la empresa. ¿Cómo trabaron relación entre ustedes?

-Desde el principio, este Consejo se originó en el mundo del espíritu. Todas, la mayoría mujeres medicina y sanadoras, fuimos llamadas para erradicar la ceguera espiritual. Unas, de niñas, y otras más tarde. Pero querrá saber cómo contactamos, ¿no?

– Así es.

-Jyoti, Jeneane Prevatt, directora del Centro de Estudios Sagrados, sintió la necesidad de dar a conocer la cultura de las abuelas indígenas. Mandó muchas cartas y las ancianas contestaron que sabían en lo más profundo de sí mismas que tenían que participar en el proyecto. Quedamos 13 y el Dalái Lama nos dijo que el mundo nos necesitaba. Trabajamos para proteger la tierra, la medicina tradicional, las lenguas y las ceremonias ancestrales.


Son mujeres, ancianas y humildes. Un difícil pun-to de partida.

¡Tenemos a nuestro Creador junto a nosotras! A medida que hagamos nuestro viaje, dejaremos una huella que permanecerá cuando ya no estemos. Nuestro mensaje de paz y de amor y nuestra preocupación por el agua y los bosques calarán. Estamos obligadas a preservar la belleza.

-No solo para su tribus, sino para el mundo.

– Sí. El viento, el agua, la lluvia, los animales y la vegetación no tienen voz, y nosotras les prestamos las nuestras.

– ¿Qué dicen el viento, el agua, la lluvia, los animales y la vegetación?

-Que nuestras sociedades deben ser autosostenibles o moriremos antes de lo que creemos. En nuestra tribu, por ejemplo, fabricamos latas de bebidas con pasta de trigo.

-Biodegradables.

-¿Quiere otro consejo? Hay que llevarse bien con la familia, ser agradecidos y llevar una vida libre de agentes químicos. ¡Eso es muy importante! Nuestro cuerpo es nuesto templo, y es nuestro deber mantenerlo limpio. Y aunque el mayor regalo que el Creador nos ha hecho es darnos el cerebro, una vez al día hay que hacerlo callar y dejar que hable el corazón. Eso equilibra.

-Así logró vencer al cáncer, asegura el libro de Carol Schaeffer.

-Lo logré al aceptar el camino espiritual. Hay medicinas tan eficaces como la sonrisa. Cuando sonríes, te iluminas como un sol y eso es bueno para ti y para los que te rodean.

-Ojalá eso curara.

-También sé que no soy nada sin el Creador, que es masculino y femenino a la vez.

– Eso sí que no sentará bien al Vaticano.

-Para que sientan lo que yo siento, tienen que caminar a través de mis palabras. Yo misma debo caminar sobre mis enseñanzas.

Compartido por Arboleda de Gaia

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ENTREVISTA A LA ABUELA JULIETA CASIMIRO:

“Los niñitos santos te dan la sabiduría y la maravilla”

por Ima Sanchís – . La Contra de La Vanguardia – 20/08/2008

“Tengo 73 años. Nací y vivo en Huautla de Jiménez, en México. Soy campesina. Enviudé hace poquito, tengo 10 hijos, y todos quedan; y 30 nietos y 20 bisnietos porque mis hijos son muy mujeriegos. A mí no me gusta la política, yo sigo el camino de Dios, del espíritu.”

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-Usted es una sanadora.

-Sí, gracias a Dios puedo ayudar un poquito.

-¿De quién aprendió?

-De mi suegra, Regina Carreras, que hacía sus trabajillos. Yo me casé con 17 años y desde entonces sé bordar, cocinar, cultivar mi huertito, fabricar artesanía y sanar a la gente. Ella me llevaba allí donde iba para que aprendiera su trabajo santo.

-Utiliza usted hongos sagrados.

-No me gusta que los llame hongos, porque hay gente que se confunde y no son cosas malas ni para divertirse.

-¿Teonanacatl?

-Carne de los dioses significa. Pero yo los llamo niños santos, porque son niñitos que salen de la madre tierra. Yo los tomé por primera vez tras tener mi primer hijo, porque se me cayó el cabello y me puse muy débil de los pulmones.

-¿Y qué pasó? Recibí imaginaciones, sofocos y recibí la fuerza y el conocimiento para vivir el mundo y para sanarlo.

-¿Son una puerta de entrada al mundo interior?

-Sííí, porque los niños santos te abren la mente y el corazón, no tie-ne nada que ver con el vicio, a estos niños nadie los siembra, cuando es tiempo salen solos, son medicina para nosotros.

-¿Medicina para el alma?

-Sí,a los niños se les consulta y hay que esperar, lleva tiempo. Pero te dan la sabiduría y la maravilla.

-¿Qué es la sabiduría?

-La luz del entendimiento. Cuando una persona toma los hongos sagrados y permite que yo la guíe, atraviesa los pensamientos y sentimientos cotidianos, lo superficial, y se adentra en sus miedos, y tiene visiones profundas y llega al conocimiento místico. No es un juego.

-No, no…

-Yo no lo hago por dinero.

-¿Qué es la maravilla?

-Estar de verdad en los cinco sentidos, aceptar y ver. ¿Y qué ves? La maravilla. De los honguitos no hay que abusar. Se le da a una persona un poquito, y luego, cada cabeza es un mundo, igual otro poquito, como lo sienta. Yo le he dado hasta los obispos y sacerdotes, porque lo necesitan.

-¿Los toman los sacerdotes?

-Sí, y también se los he dado a los policías. Se los doy porque si la gente está haciendo daño no hay que pegarles. No a base de metralleta y pistola entiende la gente. Así los policías cogen la razón, algunos claro, porque no todos aceptan estas cosas sagradas.

-¿Usted consigue que personas violentas se vuelvan más pacíficas?

-Yo lo he visto pues. Hasta un grupo de soldados en mi tierra, algunos enfermos, han venido a casa. Ellos hablan conmigo y yo les pregunto ¿qué quieres?

-Es una pregunta difícil de responder…

-Pues me dicen que están malitos del estómago, que les da asco la comida, que vomitan… Y yo les digo con respeto: “Si su jefe no le deja no me vaya usted a acusar, las medicinas que yo doy son buenas, si usted quiere las va a probar y va a sentir” y los niñitos les dan el equilibrio. Cada cabeza es un mundo. Y después vienen todos, después de haberle pedido permiso a su jefe, a mi pobre casa.

-Pobre pero poderosa.

-Yo represento a México, soy una abuelita indígena internacional y por eso andamos por el mundo, para mostrar nuestro trabajo y juntar nuestros espíritus y nuestras oraciones para conseguir la paz del mundo, para que la gente entienda que hay que cuidar la madre tierra porque tenemos hijos y nietos y ellos van a quedar aquí cuando usted, yo y el que nos lea nos hayamos ido.

-¿Usted ya sabía que haría este gran viaje por el mundo?

-Sí, claro, me lo dijo el niñito santo que iba a ampliar mi campo de cultivo y que para ello iba a viajar mucho, y aquí estoy. Los niños santos te lo explican todo si sabes preguntarles.

-¿Y qué curan?

-Si uno tiene fe y se entrega, lo pueden curar todo, te equilibran lo que se ve y lo que no se ve, y a mi casa ha venido gente con enfermedades muy malas.

-¿Le vienen a ver muchos extranjeros?

-Sí, muchos, muchos, mi hijita, durante los últimos cuarenta años ha venido mucha gente a curarse a mi casa y a recibir consejos. Y algunos trastornan las cosas, comienzan a decir “yo soy fulano” o “yo soy fulana” y es un lío, yo a esos los miro y no digo nada.

-¿Cómo sabe cuántos niños santos debe tomar cada persona?

-Pues lo siento, yo siento su cabeza, a veces estoy hasta cinco horas con una persona para que salga de su problema. Yo les pregunto primero: “¿Qué es lo que sientes?”, y luego ya les toco con mi mano y siento lo que tienen, les paso la mano y siento los quistes,

o el riñón malito, o lo que sea que tenga la persona. Yo rezo, hago mis cantos, les doy la medicina. Y luego, al cabo de las horas ellos me abrazan.

-¿A quién le pasará usted sus conocimientos?

-A una hija; pero todos mis hijos y mis nietos han tomado sus honguitos para que sepan. Yo guío a mi gente.

-¿Cree que las mujeres tienen algún problema?

-Sí, cuando no saben mantenerse por sí mismas, vivir se les convierte en problema.

compartido por La Voz de la Arboleda de Gaia.

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